El término Pro-ana es una conjunción del prefijo pro, que significa "a favor de", y la unión del término "anorexia", que se refiere a un grupo o subcultura que promueve y apoya la anorexia como una elección de estilo de vida más que como un desorden alimentario. Internet
contiene una gran cantidad de material, con sitios web, grupos de
discusión, y enlaces dedicados a la pro-anorexia. La visibilidad de este
movimiento creció mucho entre 2001 y 2003.
La anorexia
es considerada por la ciencia médica un trastorno psiquiátrico, por lo
que su promoción es tratada por la comunidad médica y científica, así
como por las autoridades como una actividad nociva e incluso criminal.
Los grupos pro-ana combaten ese punto de vista, presentando como una
opción natural la persecución sin límites de la delgadez extrema.
Existen por otra parte muchas webs movidas por la intención de ayudar a
las víctimas.
Al principio, las páginas Pro-ana fueron creadas para contradecir a los sitios que ofrecían apoyo y animaban a recuperarse de la anorexia. Muchos enfermos, adeptos pro-ana, procuran justificar su deseo de alcanzar una figura extremadamente delgada aludiendo a que no es una enfermedad, sino un estilo de vida alternativo.
Otros reconocen que ven la anorexia como una enfermedad, pero que han decidido no buscar ayuda, ni tratarla, reclamando el derecho al suicidio. Los médicos que tratan la anorexia consideran al activismo pro-ana
un peligro real para las personas que por su falta de madurez
emocional, su ignorancia o sus circunstancias, se encuentran en una
situación de riesgo.
Algunos sitios pro-ana son bastante exclusivos, otros siempre aceptan nuevos miembros, ya sea que estos deseen ayuda en la recuperación o en la enfermedad;
aun existen los sitios en los que no aceptan a aquellas personas que
están recuperándose o desean hacerlo. Estos sitios incluyen consejos de
cómo permanecer anoréxico o ser «mejores»; así como también dan trucos
para mantener oculta la condición ante los amigos y familiares o engañar
al hambre, así como tablas calóricas y otros recursos, tales como lemas
y frases con los que autoconvencerse de que no es una conducta insana.
Son raros los sitios que pretenden directamente animar a personas sanas a
convertirse en anoréxicas, aunque éste es el efecto que se puede
esperar para determinada clase de sujetos. Como defensa se alega que
estos sitios ofrecen a los enfermos una comunidad ante la que pueden
expresarse sin sentirse juzgados, aunque sea a costa de disminuir su
motivación para curarse.
Fotos de ellas mismas, al espejo, mostrando el límite: huesos de las caderas (crestas ilíacas) sobresalientes, costillas bien marcadas, vientres planos, esternones claramente visibles.
Estas personas empiezan siendo pro-anas para llamar la atención, imitando a las verdaderas anas (anoréxicas).

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